Hola mi amor, hoy te escribo desde la cama, triste, rota, deprimida. Quizás te preguntes por qué..
Te lo diré, te echo de menos. ¿No es extraño no?
Como si de una carta de amor se tratase, te digo, que me he pasado el día pensando en ti, igual que llevo haciendo desde que te conocí y que no puedo evitar que mis lágrimas resbalen al recordar tu imagen, mirar a mi lado y no encontrarte ahí. ¿Por qué tuve que ser así? Me odio a mi misma por haberte perdido de esa manera, poco a poco, sin darme cuenta no veía que necesitabas huir, correr y ser feliz. Sin querer, yo te quitaba esa felicidad que un día te prometí y por la que ahora mataría por volver a darte.
Me encantaría que volviésemos a confiar el uno en el otro, que todo volviese a empezar.. Pero, al parecer ese deseo sólo lo guardo yo.
Mi amor, quiero verte, tocarte, escucharte, rozarte, besarte. Lo quiero todo contigo.
Creo que si alguna vez te hice daño ya lo he más que pagado, he estado sola, he sufrido por ti más que por cualquier persona que haya conocido.. Y aquí sigo, escribiendo para un blog que nunca leerás, sólo para sentirme mejor, pensando en ti.
Quiero recuperar todo este tiempo que he estado sin ti...
No hay comentarios:
Publicar un comentario